Inauguramos este #PrideMonth y nuestro Especial del Coming Out con una de nuestras bloggers favoritas: Chumina de Memoirs of a Lencha.

Hola Chumina, nos encantan tus entradas en Memoirs of a lencha ¿puedes hablarles a nuestras lectoras un poco de tu labor en ese espacio (y en el internet en general)?

Es algo que comenzó como un juego entre amigas, por ahí del 2006, de contar nuestras historias de manera anónima. Poco a poco empezamos a darle forma, hablando de los temas que nos interesaban. Cuando yo tuve mi proceso personal y comencé a aceptar mi orientación sexual, buscaba información en internet y moría por leer cosas de lesbianas. Una de las cosas que me frustraba es que casi todo era drama: el conflicto de ser lesbiana, el miedo de salir del clóset, el rechazo, los estereotipos negativos. Entonces cuando yo escribía en MOL, lo que quería era contar historias libres de mala vibra. Porque yo lo que siempre he querido es ser feliz y sentirme normal con quién soy. Y creo que eso es algo que todas las lesbianas nos debemos: vivir libres de culpa y de conflicto, disfrutar de quiénes somos, reírnos de nuestras desgracias, hablar de quién nos gusta mientras nos pintamos las uñas, como lo haría cualquier mujer. Por eso, mucho tiempo hablábamos de Memoirs como “el lado divertido de las lesbianas”.

 

Estamos celebrando nuestro especial del coming out”¿nos podrías contar tu historia? ¿Nos podrías dar un consejo para las chicas que están pensando en hacerlo?

 

Salir del clóset es un proceso que inicia y nunca se acaba del todo. Yo salí del clóset con uno de mis mejores amigos porque ya no aguantaba guardarme todo lo que sentía. Era una necesidad poder darle salida. Poco a poco fui compartiéndolo con más amigos, quitándome un peso de encima. Con mi mamá, ocurrió casi sin querer. Hice un drama con ella por un pequeño malestar doméstico (o sea porque estaba mal con una novia) y comenzó a preguntarme qué me pasaba. Ni siquiera sabía cómo ponerlo en palabras. Me dijo:

—Puedes decirme cualquier cosa, siempre te voy a querer.

—¿Aunque no me gusten los hombres?

—Aunque no te gusten… ¿entonces qué te gusta?

—Pues las mujeres…

Su reacción fue buena y amorosa. Y la verdad es que en todas mis salidas del clóset he tenido muy buenas respuestas, mucho cariño y aceptación. Yo siempre moría de ansiedad, imagen caos, drama y destrucción, y a veces la reacción era tan simple como: “Ah sí, ya sabía”. Cuando ya me di cuenta de que no era para tanto, las salidas del clóset empezaron a ser más casuales: “Ten, te traje un paquete de tortillas, para darte la bienvenida a mi vida gay”.

Creo que he tenido muy buena suerte, porque he podido ser quien soy con amigos, familia y el trabajo. Si pudiera basarme sólo en mis experiencias, le diría a todo el mundo que salga del clóset porque es mucho más fácil de lo que piensas. Pero también tengo amigos a las que no les fue bien, a los que mandaron al psicólogo, a terapias de conversión, los sacaron de sus casas y otras cosas. Cada quien tiene su historia y su momento para salir del clóset. Cada quien sabe cómo es la gente que ama y cómo reacciona.

Cada quien tiene su historia y su momento para salir del clóset. Cada quien sabe cómo es la gente que ama y cómo reacciona.

A pesar de que la homosexualidad se ha vuelto un poco más visualizada y normalizada en nuestra sociedad, el lesbianismo sigue siendo un tabú para muchos ¿qué es lo más ridículo que te han preguntado cuando descubren que eres lesbiana?

 

“¿Por qué no sabes reparar autos? Si eres lesbiana” ¡Como si mi orientación sexual me diera súper poderes masculinos!

Y  hablando de ridiculeces ¿qué es lo que jamás hay que preguntarle/decirle a una lesbiana?

“¿Quién es el hombre? ¿Quién manda en la relación?” La belleza de tener una relación del mismo sexo es que te hace preguntarte muchas cosas, especialmente los roles de género. Entonces, cuando se trata de repartir labores en pareja, todo se vuelve mucho más consciente. Yo, por ejemplo, no cocino porque no se me da, pero soy buena para llevar el orden con el dinero, entonces yo me encargo de esa parte. Y en la cama, creo que hay que ser libres, tanto de dar y disfrutar, de probar cosas distintas.

El sexo está hecho para disfrutarse, para soltarse, para relajarse.  Y si no te sientes cómoda, habla de lo que quieres, de lo que sientes.

 

Vivimos en un país muy machista y sabemos que es normal que exista misoginia internalizada incluso en la comunidad LGTBIQ+ ¿tuviste alguna creencia o idea que deconstruir en este proceso de vivir tu sexualidad?

Sí, por supuesto. Desde pensar que eres la única lesbiana, enfrentarte a los estereotipos, pensar que tienes que aislarte, odiar la palabra “lesbiana”. Antes me costaba pronunciarla porque sentía que estaba cargada de drama y conflicto. Y ahorita me divierte muchísimo usar la palabra cuando hablo con mis amigas.

 

Son pocos los contenidos mediáticos que visibilizan y representan el lesbianismo ¿cuál es tu película, serie o libro favorito sobre lesbianas?

He consumido muchísimas películas y series (y algunos libros) sobre lesbianas. Soy una fuerte devota del romanticisimo, aunque siento que tanta idealización del amor nos hace daño (Hello, Room in Rome). Y me molesta profundamente, cuando una de las lesbianas se muere en las películas. ¿Por qué tienen que matarlas cuando por fin alcanzan la felicidad?

The L word me encantó por la diversidad y la diversión. Porque eran un grupo de amigas y todas eran súper diferentes. Y creo que eso nos pasa mucho por ser una minoría. La gente usualmente tiene grupos de amigos con gente de la misma generación, gente con la que fueron a la escuela. Los grupos de amigos LGBT tienen gente de diferentes orientaciones, profesiones, edades, cultura… Y eso hace que tu mentalidad sea mucho más abierta.

Me encanta también que hayan parejas o personajes lésbicos en series de otros temas, como Callie y Arizona en Grey’s Anatomy (otro gran ejemplo de diversidad) o Denise (Lena Waithe) en Master of None. Porque al final nuestras historias están vinculadas a muchas otras.

Imagen proveniente de la entrada del Hamacasutra Lésbico. Propiedad de Memoirs of a lencha.

 

Eres la creadora del hamacasutra, así como de muchas otras entradas sobre sexo en MOL ¿cuál es el error más grande que las mujeres cometen al tener sexo con otras mujeres?

Pensar demasiado. Y creo que esto aplica a las mujeres en general. Llevarse los miedos y las represiones a la cama. El sexo está hecho para disfrutarse, para soltarse, para relajarse.  Y si no te sientes cómoda, habla de lo que quieres, de lo que sientes. Si la otra persona te aprecia, hará todo por hacerte sentir cómoda.

Y por último Chumina, ¿podrías darnos unos tips de ligue para chicas principiantes que recién están saliendo con mujeres?

Nunca me he considerado una experta en ligue (de hecho, tal vez no sea la mejor persona para dar consejos sobre esto, porque soy algo tímida, aunque mis amigas digan que no lo soy), pero sí creo que hay que perderle el miedo a saludar, a entablar conversación, a preguntar la orientación, a sonreír y a hacer las cosas sin pensarlo tanto. Si las cosas se dan, bien. Y si no, no pasa nada. Anden, vayan y platiquen. ¡Vuelen, pequeñas lesbianas!

Chumina, muchas gracias por la entrevista, déjanos tus redes sociales para que nuestras lectoras te puedan localizar. <3

Gracias a ustedes 🙂

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