Valeria nos envía esta colaboración sobre su relación tormentosa,  su lucha por sanar, salirse de ella y amarse así misma:

Mi mejor amiga me alentó a escribir algo para el especial de “el día del amor y la amistad”, realmente yo pensé, “¿qué podría yo aportar sobre ese tema?”. Estoy saliendo de una ruptura amorosa, no exactamente, pero sí… hace ya 10 meses que terminó mi relación, duramos 4 años, fue una relación tormentosa, llena de sufrimiento, claro que hubieron momentos buenos, pero la balanza se fue más de un lado.

Fue una relación que me robó él autoestima, que tenía meses de haber recuperado, ya que sufría obesidad y había bajado de peso, pero  tardé más en bajar de peso y recuperar mi autoestima, que en perderlo nuevamente. Perdí la confianza en mí misma, y perdí la confianza de mi familia, y amigos, ya que hice muchas cosas que los decepciono por “mi relación” que prácticamente fue solo mía, porque yo era la que daba amor, y no recibía los mismo, yo daba todo y jamás recibí lo mismo, porque aunque me duela aceptarlo, él jamás quiso estar conmigo, y nunca fui suficiente, porque él jamás me hizo sentir así, cambie mi forma de vestir, mi cabello, la manera de arreglarme, todo por él, para gustarle, aunque ahora se lo agradezco, porque la neta, me siento muy chida, pero el caso es que lo hacía por él y no por mí.

Ya pasaron 10 meses, pero sigo estando enferma, porque sigo viéndolo, sigo en ese círculo vicioso, es difícil salir de algo así, porque quieres probar que eres lo suficientemente buena para que te quieran, pero en realidad eres tú quien no cree que eres lo suficientemente buena, porque si lo creyeras, no estarías ahí. Es duro, es difícil, y a veces siento que no sé cómo salirme de ahí. Solo sé que tengo que tomar la decisión, y lo haré el día en que me ame lo suficiente como para darme cuenta que merezco más que eso, que merezco todo, y no solo migajas. Aunque ya me di cuenta, o no estaría escribiendo esto. En realidad yo quería escribir sobre el amor propio, y tenía que contar todo eso, para que entiendan el por qué. El amor es lo que mueve al mundo, sí, pero se comienza con el amor propio. El amor propio es el amor más importante, tú debes de ser el amor de tu vida, y sí, siempre llega alguien que mueve tu mundo, y lo amas tanto, pero siempre debes amarte más a ti. Si un día ese amor se va, te hace sentir menos, es un abusivo, o simplemente no te trae nada bueno, es el amor propio quien te salvará, quien te hará tomar la decisión y decir que ya no quieres más eso en tu vida. Cuando te amas realmente es cuando puedes compartir ese amor con otros seres. Si tú no te amas, ¿cómo puedes pensar que puedes amar a otro? Si tú no te amas, ¿cómo puedes pensar que alguien puede amarte?

Ese es el viaje en el que estoy ahora mismo, quiero aprender a amarme, quiero ser yo el motivo de cada paso que dé, quiero hacerlo por mí, porque quiero ser feliz, porque creo que yo merezco la felicidad, y merezco todo el amor, porque soy lo suficiente, porque valgo demasiado, no soy más, ni menos que nadie, simplemente soy yo, y por eso merezco todo.

“Yo merezco todo lo bueno, no algo, no un poquito, sino todo lo bueno”- Louise Hay

¿Te identificas con Vale? Esperamos que esta historia te inspire para comprenderte, amarte o dar el salto para salir de alguna relación tóxica.

¿Te gustaría compartir tu historia? Envíanos tu colaboración, estamos para leerte, no juzgarte. 😉

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