Disculpe si le estorbo señor militar, señor policía,

Puede usted pasar y bajar del asta la bandera,

Total que no es más que un trapo viejo,

No es más que un trapo sucio,

Que cuenta la misma historia sin fin.

La historia por la que protesto tampoco la tiene.

Pase y baje la bandera, pero no se atreva a bajar mi cartel.

Disculpe señor transeúnte, si le molesta mi presencia,

A mí también me molestan muchas cosas.

Déjeme contarle, déjenme contarles, déjenme protestar…

Es increíble cómo puede cambiar la vida un día

De un momento a otro.

Alguien te llama y te dice que tu hija “ha aparecido muerta”…

En bolsas de basuras,

A las afueras de la ciudad,

Violada,

Mutilada.

 

“Aparece cuerpo de mujer” como si no hubiera culpables:

El asesino y la injusticia.

El esposo que le juró amor hasta la muerte, y la llevó a la tumba.

El Estado que ha ahogado el caso en la impunidad.

“Encuentran cuerpo de mujer”

Como si ella esa mañana hubiera decidido morir, y morir de esa forma.

Raptada, torturada, violada, mutilada, descuartizada…

¡Y si no lloro ahora es porque ya estoy seca!

Ya no me quedan lágrimas.

Sólo me sobra esta impotencia y esta rabia.

¡Que me la devuelvan vivan!

¡Que me la devuelvan completa!

¡Que se haga justicia!

Estoy tan cansada de los abogados,

De los careos,

De los medios de comunicación,

De los vecinos,

De los chismosos,

De toda esa gente que no se calla.

Harta de los periódicos,

de los noticieros que hablotean tanto y no dicen nada.

Estoy harta de ver sus fotos en todos los periódicos.

Harta de leer que si “era fiestera”,

Que si le gustaba tomar alcohol,

Que si se vestía de una forma u otra…

Estoy harta, harta, harta, harta, harta, harta, harta, harta, harta, harta…

¡Qué esperaban de una mujer tan joven! ¿Qué vistiera de monja sin vocación de serlo?

 

Mi hija era una persona, pero no hablan de eso en los periódicos.

No hablan de sus sueños.

No hablan de sus metas.

No hablan de sus estudios.

No hablan de la familia que han dejado mutilada

Ni de ésta madre que sigue luchando y exigiendo justicia,

Es que nadie sabe del dolor más grande del mundo,

Sólo la madre que ha perdido un hijo…

Ahora imagínense perder a una hija

De la misma forma de la que me arrebataron la mía…

¡Quiero justicia!

Que se advierta a todas las niñas,

Que se protejan a todas las mujeres,

Vivimos en un Estado feminicida ¡Nos están matando!

Qué maldición es venir a nacer mujer en este mundo,

Porque ahí donde el hombre te pone un beso

También te puede poner el golpe.

Qué maldición es ésta de nacer mujer en este mundo,

Que ahí donde encontramos al amor,

También encontramos la muerte.

Categories: Ficción

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